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Mail del Oso, luego de mi primer compra a través de internet con resultado desfavorable hacia mi personita… y mi vestuario.

Si! Que bajón, no te pongas triste, pensá que son dos hamburguesas y una milanesa de soja en Burguer, o sea que es depreciable (resulta que muchos indicadores económicos a nivel mundial, se basan en el precio del Big Mac, calculan cuantos bigmacs podés comprar con lo que ganás, entonces Moreno le puso el pie encima a Arcos del Sol para que no suban el precio del Big Mac, para que los índices le den mejor y ahora tenemos unos de los bigmacs mas baratos del mundo, dicen que si calcularan los de las bancas extranjeras los índices con el Pollo Crispy, estarían más cerca de la realidad porque ese sí subió y mucho), no te calentés, a veces las cosas salen bien, otras veces salen mal, además vos no hiciste nada mal, así que pulverizala a la (CENSURADO!!!) esa y listo, decile que estaba más para regalar a la Iglesia que para vender por mercado libre. Pero no te amilanes, no sos grande cuando nunca te caes, sino cuando te caes y te volvés a levantar, …compraremos otras blusas y seremos millones, sep.

Estará mal republicar la blusa a los pequeños precios McDonalds de $ 4,50?

La rara vez que se quedó quieto a upa... el Oso lo hipnotizó!

La rara vez que se quedó quieto a upa... el Oso lo hipnotizó!

 

Conste que este post es a pedido del público, después no digan que los aburrimos hablando de Nerón, eh!

Para comenzar diré que antes de que se cumpla la primera semana de convivencia, Nerón se había ganado la admiración del Oso, lo cual es mucho decir (mi amor seguiría siendo incondicional). Desde la primera noche supo utilizar su arenero, no tembló al recibir el primer baño sino que nadó y buceó y jugó con todos los chiches a cuerda que teníamos para el agua, y no nos temió nunca, etc. También se ganó mi respeto: no es ni servil ni indiferente, y  un hurón vive la vida con tal intensidad que, ya no pienso que vivan poco sino que tienen otros tiempos.  Admiro a quienes se toman la vida de forma intensa, ya sean mascotas, humanos, o alienígenas, y en esto, los hurones son capos. Como muestra, diré que el Oso, muy seriamente me dijo “es todo lo que esperábamos de él y más, me preocupa que nosotros no estemos a su altura” (sic).

Dicen que un hurón es para aquellos ”que buscan lo inusual”, si inusual es un bichito que duerme mientras no estamos en casa,  que nos divierte con sus juegos (los preferidos son las escondidas, la mancha y las empujaditas), que “roba” todo lo que le llama la atención y lo esconde bajo nuestra cama, que está horas tratando de meter un peluche dentro de un tubito de plástico (son miopes y se llevan muy mal con las proporciones!), que toma agua estirado desde la hamaca (mi vieja dice que es un vago!), que sorprende con sus posiciones para dormir, que es hiperkinético cuando está despierto, que tiene más sed de curiosidad que instinto de conservación y que se asoma del sueño cuando nos escucha…  entonces es inusual. Sino, todas las mascotas son inusuales…

Otra frase que escuchamos –ésta hasta el hartazgo- es “les va a cambiar la vida”. El Oso dice… “vaya si nos cambió la vida, nunca imaginé que un bichito tan pequeño (pesa 1 kg.)  pudiera hacer tanta caca”. Lamento lo escatológico, a favor de Nerón diré que todas (o casi todas) las hace en el arenero… y que los hurones tienen un metabolismo muy acelerado.

Y la tercera frase ridícula fue: “no elijan al hurón, dejen que el hurón los elija a Uds.”. No sé que pasará con otras mascotas cuando están en una jaulita en la veterinaria, pero cuando entramos a buscar al futuro “Nerón”, los 14 huris que había en la jaula vinieron a elegirnos a nosotros. No por nada dicen que son más inteligentes que los humanos…¡Ya saben cual es la forma rápida de zafar de la veterinaria y ser los consentidos en una casa de familia!. La anécdota del caso es que Nerón no estaba en la jaulita, el Oso quería un hurón negrito (cómo él), y entonces la empleada nos trajo un “sable chocolate” de otro cuarto.

Nobleza obliga, hay dos contras con los hurones (y son manejables): 1) su salud: no deben comer ni tomar nada más que lo específico para ellos y hay que cuidarlos del calor (cómo a la OSA!); 2) el olor (de ellos y/o de su balanceado), de esto podría decir que se soluciona, pero… NOP!,  lo bueno es que a los quince días de convivencia uno ya no siente el olor del hurón (imagino que es porque termina oliendo como él, ja!). La casa está llena de aromatizadores y se me hizo costumbre rociarme con perfume antes de salir, si alguna vez perciben que olemos a hurón y no a osos, por favor, chiflen!

Para ir redondeando, diré que un hurón sale 400 dólares, una jaulita de 300 a 1000 pesos, la comida para un mes, 108 mangos, pero, disfrutar todos los días de la compañía de nuestro Emperador,  eso, no tiene precio! 

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¡Mina Clavero existe! ¡Está en internet!

¡Mina Clavero existe! ¡Está en internet!


Me motivó a escribir, el solo hecho de reafirmar una verdad de Perogrullo -y no me hagan explicar quién era Perogrullo porque el tipo existió, era español y lo tengo por ahí en algún apunte de la facultad-. Esta verdad tiene que ver con la íntima relación de La Osa con las computadoras, o más bien, con Internet, porque dicho sea de paso, si uno pudiera navegar con el microondas, tal vez no habría computadoras en casa. Para graficar lo expresado: en casa una computadora se torna obsoleta no cuando es lenta para abrir archivos grandes, ni cuando no se puede renderizar una imagen en Photoshop, ni cuando no se puede convertir una película .wmv en DVD, ni cuando te tomas medio termo de mate para reiniciar, nop!, una computadora en casa es lenta cuando se torna lenta para navegar, entonces si!, ahí no sirve más. Y digo no sirve porque no conocemos el término upgrade, o ampliación de memoria RAM, o suplementar el disco rígido con otro, nop! no sirve más, ni el monitor se salva!
Como si fuera un nuevo credo, una nueva religión, una nueva fe, algo así como la Cientología del Subdesarrollo, La Osa y el círculo en el que ella se mueve a nivel laboral y amistades, tienen su propia máxima que en vez de decir “Dios existe, pero nadie sabe dónde está”, reza “Si no está en Internet, NO EXISTE!”, y lo dicen sonriéndose, como sabiendo que es un chiste, que es un improbable, pero actúan bajo esa premisa a cierto importante grado de rajatabla.
Uno podría decirle cualquier día, por mail u otro medio electrónico, algo así como “…están fabricando pendorchos artesanales en Mina Clavero…” y ella antes de contestar averiguará vía Internet, qué es un pendorcho, qué diferencia hay entre un pendorcho artesanal y un pendorcho industrializado, dónde queda Mina Clavero, buscaría fotos del lugar y posiblemente tendría una vista satelital del lugar bajada de Google Maps o símil. También obtendría cotizaciones desde Mercado Libre y De Remate de las distintas variedades de Pendorchos y si fueran comestibles seguramente averiguaría dónde se pueden comprar cerca de casa y bajaría algunas recetas de algún sitio Gourmet. Como no es egoísta, haría un compendio con la información reunida, la compartiría con sus ciberamistades y la subiría a Wikipedia para que el mundo no se pierda la oportunidad de tomar contacto con los Pendorchos Artesanales de Mina Clavero.
Por el contrario, si El Pendorcho ó Mina Clavero no aparecieran en Internet, luego de una concienzuda búsqueda dejaría posts en diversos sitios solicitando información y encargándole a otros ciberbichos como ella que confirmen la existencia.
Si finalmente la información no apareciera por una de esas cosas que tienen la computación y la electrónica, ella asumiría que todo era un chiste y contestaría algo así como “¡ja! que jodón que sos (varios emoticones) Mina Clavero no existe!”. Claro que es muy poco probable que la información no esté, pero en el fondo ella asume que es imposible. Si Mina Clavero no está en Internet ¡No Existe!, al fin y al cabo dónde vieron una mina de dónde se extraigan claveros… y acto seguido comenzaría una exhaustiva búsqueda del significado de “claveros”, porque hay que reconocer que uno no sabe todo, pero Internet sí!
De todos modos no se preocupen, Mina Clavero existe y está en Córdoba en una zona denominada Traslasierra (porque está detrás de las sierras, que son como unas montañas pero más chiquitas) y es el lugar ideal para aquellos a quienes no les gusta la vida llana, sip! en Mina Clavero siempre se está subiendo o bajando de alguna parte, no hay veinte metros nivelados seguidos.
Tal vez George Orwell, cuando escribió 1984, no sospechó lo que venía en 1994, ni en el 2004 y ni se imaginó lo que vendría en años subsiguientes. Para mí, que en la infancia miraba tele en blanco y negro, que me digan “fijate en Internet cuanto tiempo hay que hervir los huevos para hacerlos duros…” es fuerte. Hay todo un choque cultural, un abismo generacional y una desazón importante si no llego a encontrar la respuesta en un lapso de tiempo prudencial, digamos 2 minutos… porque los huevos ya están al fuego y se sortea un “Pero boludo! No lo encontraste?!” y yo tengo todos los números.
Conectado a Internet, la tecla Enter a veces me asusta un poco, días atrás de hincha pelotas nomás, en la ventanita del Google puse “no hago caca” y apreté Enter…., fuaaaaaaa!!!! y eso que restringí la búsqueda a páginas en español nomás, porque en inglés también hay gente que a la caca le dice caca. Automáticamente y en el tiempo que me lleva pestañear dos veces quedé tapado de información que me llevaría años asimilar, eso sin contar las notas mas sobresalientes como los clubes de gente con estreñimiento, las increíbles recetas caseras (que no me atrevo a poner en duda porque si están en Internet deben funcionar) y los efectos colaterales del Agarol sabor a frutilla. Aparentemente los laboratorios deben leer todo esto porque una señora que había tomado Dulcolax perlas se cagó arriba de un colectivo y ahora hay Dulcolax suave, fem y light. Calculo que lo del Fem debe ser porque las ganas de dar lugar a la evacuación de las heces varían de mujeres a hombres…
Uno no deja de sentirse chiquito ante tanta data, aunque internet cumple con otras funciones y también establece un nuevo lenguaje, en otras palabras y aunque suene a frase hecha: “una nueva forma de comunicarnos”… seeee!. A saber: La Osa busca todo por Internet porque además poner cosas en internet e intranets es parte de su trabajo, entonces ella se expresa empleando esas formas muy cercanas a la tecnología y también expresa así sus emociones. Por ejemplo: si durante el día no recibí ni un solo mail, ni un solo mensaje de texto, estamos ante una situación gravísima, pero gravísima en serio, todo mal y le toca al que suscribe adoptar los recaudos necesarios de contención para el momento en que llegue: algo pasó y ese algo no fue algo bueno. El amplio espectro del “todo mal” puede abarcar desde una cagada que se manejó El Oso (tiene propensión, es genético), una llamada de la Osa Madre que desencadenó alguna catástrofe, una pelea con algún congénere del trabajo (y puede que el congénere no sepa nada porque La Osa tiene sus peleas internas), y si el congénere se enteró, todo puede desencadenar en una escalada de violencia tal que la novela “Los Perros de la Guerra” parecerá un cuento de hadas.
Puede ocurrir que envió el mail o el sms pero uno no lo vió, de solo pensar en eso se me dibuja una sonrisa nerviosa en el rostro. Existirían algunos atenuantes del tipo: cayó un rayo sobre la computadora y no tuve tiempo de ir a un ciber mientras apagaba el incendio, o…, se me cayó de las manos el celular y el 132 le pasó por encima y todavía no me dieron el nuevo chip para ponérselo al celu viejito; igualmente, estaríamos transitando un camino de ida solamente, del lugar al que nos dirigimos no hay regreso. No ver una cibermisiva por ella enviada, es como no dialogar, como dejarla hablando sola, como que uno no le presta atención, como que algo no funciona, como que no está todo mal, pero está en camino de estarlo y es muy conveniente trabajar en las formas de evitar esa situación.
Por el contrario, ella expresa felicidad y se siente amada y contenida si uno aparte de leer los mails los contesta, entonces su estado de algarabía no tiene límites y así lo expresa, una lluvia de mails vendrán a mi encuentro y es su forma de decir Te Amo. Hay que saber leer entre líneas, el tiempo que me dedica escribiéndolos, investigando, seleccionando, cortando, copiando y pegando, además de redactando es puro amor, es cien por ciento Amor Digital, sentimientos hechos ceros y unos, y hablando de unos, más vale que uno se de cuenta porque de lo contrario estaría en serios problemas. A modo de ejemplo, me preguntó adónde me gustaría ir a vacacionar, y dentro de las opciones estaba Mendoza y comenté que me gustaría hacer rafting aunque sea un trecho cortito pero que me gustaría, y ya tengo más de 15 mails que van desde cómo llegar, diversas vías para hacerlo, mapas, rutas, fotos, alojamientos, excursiones, actividades y hasta marca de gomones. Hay que reconocer que la búsqueda tiene sus frutos, arrancamos con hoteles de casi 300 pesos y ya tenemos ubicaciones con las mismas prestaciones por 120 y de aquí a que viajemos quizás consiga que nos paguen para ir, La CiberOsa con un teclado y una conexión a Internet, es capaz de cualquier cosa, de cualquiera eh!

Firma: ElOsO

¡Que tengan un muy feliz año!

¡Que tengan un muy feliz año!

Nerón será nuestra mascota en el 2009.  Será un hurón. Estamos planeando su ingreso a casa, su espacio, sus juguetes, sus paseos, y hasta imaginamos sus futuras travesuras… Claro, mientras tanto, juntamos la platita (la platita, la platita!!!) porque es una mascota que no se ofrece en adopción: hay que comprarla! Las “fabrican” lejos lejos (donde cagó el conejo!), y las traen para acá vacunadas y castradas (perdón Nerón!), así que hay que esperar la camada de hurones domésticos bebés unos cuantos meses. Creo que es una mascota justo para nosotros: duerme casi 20hs. por día (no es que los Osos seamos marmotas, sino que laburamos muuuchas horas fuera de casa!), y cuando despierta  se la pasa jugando y haciendo diabluras: entre ellas, robar cosas y esconderlas por la casa. Por ej.: nos advirtieron no poner nunca a andar el lavarropas sin saber donde está el hurón, y lo mismo con sacar la basura, porque les encanta meterse en los lugares menos pensados y encima se quedan dormidos allí!

Estamos entusiasmados, pero aún no están dadas todas las condiciones… El Oso dice que va a cuidar del hurón, y que lo va a limpiar (aprenden a hacer sus necesidades en las piedritas, como los gatos). Obvio esto lo escribo para que quede como compromiso en el blog y no me haga cargo a mí de la limpieza del bicho… todo ok, pero yo una sola vez tuve mascota (mi perro Chingolo, que da para otro post) y ahora tengo un Oso que se limpia solito!

Lo que no puedo explicar, y tal vez quien no tuvo mascotas o tuvo una experiencia furtiva (como es mi caso) pueda entender, siento mucha contradicción: por un lado estoy entusiasmadísima, pueden preguntarme lo que gusten sobre hurones y seguro ya lo sé (leí y vi todo lo que encontré a mi paso), pero por otro siento pánico de saber que un ser vivo va a depender exclusivamente de nosotros, que vamos a tener que planificar viajes y vacaciones con o sin Nerón, que vamos a tener que llevarlo al veterinario, conseguirle su comidita especial, acondicionar la casa contra accidentes domésticos (son muy curiosos y donde entra la cabecita pasan todo el cuerpo!), que las salidas van a ser más meditadas porque quien tiene mascotas siente un poco de culpa de no aparecer en 24hs. en la casa, etc., y ahí nomás ya empiezo a dudar y pospongo la decisión… Es como si uno se fuera a casar con su mascota pero sin divorcio vincular, no? (mis amigas dicen que es como tener un hijo, con la diferencia que el hijo puede entender, y la mascota no).

En fin, en estas disquisiciones (y muchas otras más!) nos encontramos los osos en estos momentos… si alguien tiene/tuvo/tendrá mascotas y quiere compartir su experiencia, sobre todo en cuanto a responsabilidades y culpas, bienvenido el comentario! Si conocen gente que tenga o haya tenido hurones domésticos, también! (Se nota que necesito un empujón?).

Muy buen año para todas/os y gracias por seguir pasando por el blog, a pesar de las refacciones!!!!

“La tarea de ablandar el ladrillo todos los días, la tarea de abrirse paso en la masa pegajosa que se proclama mundo, cada mañana topar con el paralelepípedo de nombre repugnante, con la satisfacción perruna de que todo esté en su sitio, la misma mujer al lado, los mismos zapatos, el mismo sabor de la misma pasta dentrífica, la misma tristeza de las casas de enfrente, del sucio tablero de ventanas de tiempo con su letrero Hotel de Belgique.
Meter la cabeza como un toro desganado contra la masa transparente en cuyo centro tomamos café con leche y abrimos el diario para saber lo que ocurrió en cualquiera de los rincones del ladrillo de cristal. Negarse a que el acto delicado de girar el picaporte, ese acto por el cual todo podría transformarse, se cumpla con la fría eficacia de un reflejo cotidiano. Hasta luego, querida. Que te vaya bien.
Apretar una cucharita entre los dedos y sentir su latido de metal, su advertencia sospechosa. Cómo duele negar una cucharita, negar una puerta, negar todo lo que el hábito lame hasta darle suavidad satisfactoria. Tanto más simple aceptar la fácil solicitud de la cuchara, emplearla para revolver el café.
Y no que esté mal si las cosas nos encuentran otra vez cada día y son las mismas. Que a nuestro lado haya la misma mujer, el mismo reloj, y que la novela abierta sobre la mesa eche a andar otra vez en la bicicleta de nuestros anteojos, ¿por que estaría mal? Pero como un toro triste hay que agachar la cabeza, del centro del ladrillo de cristal empujar hacia afuera, hacia lo otro tan cerca de nosotros, inasible como el picador tan cerca del toro.
Castigarse los ojos mirando eso que anda por el cielo y aceptar taimadamente su nombre de nube, su replica catalogada en la memoria. No creas que el teléfono va a darte los números que buscas. ¿Por que te los daría? Solamente vendrá lo que tienes preparado y resuelto, el triste reflejo de tu esperanza, ese mono que se rasca sobre una mesa y tiembla de frío. Rómpele la cabeza a ese mono, corre desde el centro hacia la pared y ábrete paso.
¡Oh cómo cantan en le piso de arriba! Hay un piso arriba en esta casa, con otras gentes. Hay un piso de arriba donde vive gente que no sospecha su piso de abajo, y estamos todos en el ladrillo de cristal. Y si de pronto una polilla se para al borde de  un lápiz y late como un fuego ceniciento, mírala, yo la estoy mirando, estoy palpando su corazón pequeñísimo, y la oigo, esa polilla resuena en la pasta de cristal congelado, no todo está perdido.
Cuando abra la puerta y me asome la escalera, sabré que abajo empieza la calle; no el molde ya aceptado, no las cosas ya sabidas, no el hotel de enfrente: la calle, la viva floresta donde cada instante puede arrojarse sobre mi como una magnolia, donde las caras van a nacer cuando las mire, cuando avance un poco más, cuando con los codos y las pestañas y las uñas me rompa minuciosamente contra la pasta del ladrillo de cristal, y juegue mi vida mientras avanzo paso a paso para ir a comprar el diario a la esquina.”

Julio Cortázar

El blog es sobre el oso, pero hoy me voy a permitir postear algo dedicado a otras personas…

Porque yo también alguna vez pregunté si se estudiaba para ser bibliotecaria. Error que pagué con aaaaaañosssss de estudios universitarios… (y como decía Gilda, “no me arrepiento de este amor“)

Por las/os bibliotecarias/os que conocí en dos años de viajes semanales por todo el país. Por sus realidades. Por la sencillez de compartir unos mates entre curso y curso, entre grisines y chipas.

Por Carlos que se animó con el impenetrable e hizo de su biblioteca escolar un refugio de creatividad en el medio de la nada. Por Susana, bibliotecaria del Hospital de Niños, que lidia diariamente con el terror de no volver a verlos, no a los libros, claro, sino a sus peques lectores. Por Blanca, que construye puentes entre la falta de esperanza de los adolescentes y la desidia del gobierno. Por Caro que rema por juntar a todos sus bibliotecarios provinciales en ruedas de mate y capacitación. Por Sergio, a quien a veces le roban los libros, pero que piensa que mejor un libro robado y leído que uno en el estante. Por todos esos bibliotecarios escolares que ponen el lomo con una paciencia que yo nunca tuve que probar. Por los universitarios privados que lidian con engreídos nenes bien que te piden el libro azul, “ese de diseño que tiene nombre alemán” (sic!). Por los bibliotecarios públicos que prueban a diario saber un poco de todo. Por los especializados que hurgan con sus hocicos en temas tan insoldables que jamás imaginaron, y terminan siendo especialistas! Por los que meten dedos en bases de datos internacionales y por los que ponen sus manos en libros, revistas y diarios destartalados y polvorientos. Por todos esos esfuerzos cuasi anónimos, nacidos de la vocación por esta profesión, pensándola como un medio para formar mejores personas.

Por todos ellos brindo hoy, aunque mi corazoncito esté en el interior del país, allá donde, como me dijo una chaqueña “cuando se nos acaban los recursos se nos enciende la imaginación”.

¡FELIZ DIA DEL BIBLIOTECARIO!

 

En los calurosos días de principios de año nació Julia. Nos dimos cuenta por los alaridos de bebota recién nacida (no digan que no somos rápidos para conclusiones!). Criatura hermosa, regordeta, simpaticona. Es nuestra vecinita de arriba. Yo me atropello para verla cada vez que puedo, a la subida o bajada del ascensor, en el ingreso al edificio, etc.

Desgraciadamente, nos tocaron vecinos modernos, y lo que es peor para Julia, “padres modernos”. De esos que compraron el libro “Duermete niño” y que lo piensan seguir a rajatabla. Entonces, a las cinco de la madrugada se escucha llorar, primero tímidamente y al tiempo con una intempestiva vitalidad. Llorar, llorar, llorar. Con el Oso intentamos no perder el sueño, nos acurrucamos, nos metemos bajo las mantas, nos tapamos con almohadas, pero el llanto, implacable, nos encuentra.

Escuchamos pasos arriba, seguramente van a verla a la habitación y le dicen que están ahí, pero que no la van a levantar y que tiene que dormir solita (típico del autor del libro que debe vivir en una mansión con quince niñeras). Nosotros seguimos escuchándola llorar. Nos quedamos adormecidos pensando en Julia y sus padres, en la psicología moderna, en que vamos a ir pateándonos las ojeras al laburo, “porque el bebé lloró toda la noche” aunque no es nuestro, y en mi vieja, que dice que si un bebé llora hay que alzarlo (es la única imagen que recuerda mi vieja cuando la enganché para ver Pink Floyd The Wall en el cine, que la madre no lo alzaba cuando el bebé lloraba en el moisés!).

Ergo, ahora nos preocupamos la madrugada que no llora, y hasta pensamos si se habrán ido de viaje o habrán cambiado de habitación… hasta que el quejumbroso sonido conocido aparece y ahí el Oso dice… “ya está, largó Julita” y nos quedamos dormidos.

Por favor, prohíban la tirada de ese libro!

Hasta que edad lloran los bebés?

No pensarán en traerle un hermanito, no?

“…Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida
y da pasos de sangre caliente hacia la noche…”

P. Neruda

La mamá del Oso tenía un “changuito” para hacer las compras. Cosas de la vida, el changuito apareció en nuestra casa (no vino sólo, claro, vino con montón de otras cosas, que tampoco vinieron solas). El chango heredado estuvo varado un montón de tiempo en un rinconcito casi inaccesible, hasta que se cruzó con la mirada del Oso. Y que hizo el Oso? Lo recicló!!! Le alineó las rueditas, lo limpió, le arregló los fierritos, le compró una cadena con un candado y … zás! Se me fué a Coto con el changuito tuneado!

No hay forma, ya no pedimos más “envío a domicilio” al ir al Super. Ahora el Oso quiere sí o sí ir con el chango a hacer las compras… Lo peor es que antes me parecía muy loco y ahora cada vez que entramos al Super le digo… “y si mejor le ponemos el candadito? a ver si alguien nos lo roba!!!!”

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